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Fist Time

Nota: Cuarta parte de la Serie Don't Think; es recomendable leer con anterioridad "Don't Think", "First Date" y "First Fight"

Luego de aquel primer mal entendido en nuestra relación, con Chansol nos aseguramos de contarnos todo lo que nos preocupaba y lo que no, por mucho que nos costara reconocer lo que nos molestaba, evitando cualquier posible equivoco, teniendo una relación a base de confianza y amor.

A pesar de todo el amor y tiempo de relación que llevábamos, tanto que ahora Chansol era un estudiante universitario y yo estaba a punto de graduarme de la universidad, nuestra relación permanecía pura, para la consternación de mi madre.

No era que no sintiera el impulso de hacer ese tipo de cosas con Chansol, es sólo que parecía que siempre que las cosas escalaban un poco más de los niveles normales, algo sucedía que no nos permitía seguir. Debo reconocer que muchas de las veces me encontré dividida entre el agradecimiento y la frustración de ser interrumpida. Llevábamos cerca de dos años de relación y sabía que los sentimientos de Chansol eran reales, pero a veces me aterraba increiblemente el pensar qué sucedería si dabamos ese paso.

Estaba llegando al punto de la preocupación en que tendía, inconcientemente, a evitar a Chansol un poco. Estaba frustrada también, porque parecía que a Chansol no le importaba en absoluto el tema.

No era frustración sexual, pero desconcierto al ver a Chansol tan apasible sobre la situación.


Según muchas de mis amigas de la universidad y amigos también, el sexo era una parte relativamente importante de la relación, y siempre se sorprendían al aprender que, luego de tanto tiempo de salir seriamente, no hayamos llegado a esa etapa. Me han dicho que es una decisión que les parece dificil de concebir, pero el real asunto aquí es que nadie ha decidido nada, simplemente se da así.

WonShik me sorprendió al hablar del tema tan seriamente conmigo cuando le pregunté sobre la actitud de Chansol para con la situación. Su respuesta fue que, probablemente Chansol esté respetando mi decisión de no hacerlo, a pesar de que nunca se lo he dicho. Que me respeta lo suficiente como para no empujar la situación más lejos.

No pude evitar sentirme desorientada.

Y no quería sacar el tema a colación; me tenía confundida, sí, pero tampoco era como que me quisiese lanzar sobre Chansol a la primera oportunidad que tuviese, aunque Chansol era bastante, tacha eso, muy guapo.

Volviendo al tema, sí, de algún modo el hecho de estar así de confundida me hacia alejarme de Chansol. No era algo serio aún, pero lo podia notar en pequeñas cosas... Por ejemplo, cuando nos sentabamos a ver una película, ya no me apoyaba en Chansol y mantenía una pequeña distancia entre nosotros; no me negaba en tomarle la mano, pero cuando veía una oportunidad, la soltaba... Eran cosas pequeñas, pero si yo me di cuenta de lo que estaba sucediendo, probablemente Chansol también.


Mañana era nuestro aniversario y Chansol iba a pasar la noche.

Sólo me enteré cuando, luego de llegar de darme un baño, me encontré con Chansol recostado sobre las colchas. Me dió una sonrisa traviesa y palmeó el espacio a su lado, indicándome que me acostara con él

Vas a pasar la noche?” pregunté una vez me senté a su lado, cuidando de no invadir mucho su espacio personal, aunque sabía muy bien que era innecesario.

Asintió dando una sonrisa despreocupada “Tu mamá va a salir con mi mamá por unos días, así que me pidió que me quedara contigo durante ese tiempo” respondió como si nada.

Mi cabeza hizo los calculos más rápido de lo que hubiera deseado y en nada me sentí autoconciente de lo que eso implicaba.

Dormiré en la habitación de mamá, entonces” dije levantándome en seguida.

Antes siquiera de que pudiese dar un paso para marcharme, Chansol había cogido mi mano, asegurándose de que no pudiese escapar. Di un vistazo en su dirección y me encontré con una expresión seria plasmada en su rostro.

HaRim” simplemente dijo y me sentí culpable y avergonzada a la vez. Tiró un poco de mi mano y con suavidad me hizo sentarme nuevamente a su lado.

Quieres decirme qué sucede?” preguntó con ese tono dulce que adoptaba cuando charlabamos sin tapujos de lo que nos preocupaba.

Mis mejillas se sonrojaron de sólo pensar en cómo abordar el tema.

Chansol tomó mi barbilla y me hizo mirarlo a los ojos. El beso que me dió después era uno lleno de entendimiento y, de una u otra forma, fuerza para poder poner en palabras mis pensamientos. Me dejé llevar por las sensaciones y en nada me estaba aferrando a la espalda de Chansol. Él por su parte, acariciaba con parsimonia mi espalda con una mano, mientras con la otra sontenía mi rostro. Una vez terminamos el beso, nos quedamos mirando a los ojos.

Es su expresión pude ver todos los sentimientos que Chansol tenía por mi, y me armé de valor para decirlo

De verdad no quieres hacerlo?” Chansol se quedó mirandome en silencio, como si no encontrara las palabras para responder “Hablé de ésto con mis amigos, y Wonshik dice que estás respetando mi decisión, pero... De verdad hice esa decisión? No recuerdo haber dicho nada al respecto...” miré hacia otro lado totalmente avergonzada de haber dicho lo que dije. De la forma en que lo puse, pareciera que quiero hacerlo, pero la verdad es que no quiero que Chansol se detenga sólo porque él cree que eso es lo que yo quiero... Dios, sólo quiero esconderme de la verguenza.

Habían pasado uno momentos y Chansol no decía nada, lo que aumentaban mis nervios y las ganar de escondeme en algún lugar. Me levanté apuradamente y una vez más traté de alejarme, siendo detenida por las fuertes manos de Chansol en mis muñecas.

La sorpresa me hizo girar levemente para ver a Chansol, y su expresión me dejó un tanto confundida. Me miraba con seriedad, pero sus ojos expresaban mucho más de lo que hubiera imaginado. Tenían amor, gratitud, calma, confianza y pasión..., sobre todo pasión y deseo.

De verdad podemos?” preguntó sin despegar sus ojos de los míos. Asentí ligeramente y el tirón que sentí esta vez fue lo suficientemente fuerte como para desbalancearme y hacerme caer sobre Chansol.

No sé como terminé con Chansol sobre mi, atrapandome entre sus brazos, pero la forma en la que me estaba mirando me cortó por un segundo la respiración. Tuve un segundo para asimilar la posición en la que nos encontrábamos (sus brazos apoyados a ambos lados de mi rostro y sus rodillas al lado de mis piernas) y saber qué iba a suceder.

Chansol me besó con pasión, logrando que me arrimara más a él, aún cuando la posición en la que nos encontrábamos no nos tocabamos en absoluto.

Sentí como su cuerpo hacía presión contra el mío, y como sus manos empezaban a recorrer mi cuerpo mientras nos besábamos.

Lo único que atinaba a hacer era aferrarme a él, sin dejar en ningún momento de corresponder a sus besos.

Cuando coló sus manos bajo mi polera, explorando mi espalda, me sobresalté. De pronto todo se hizo muy real y el miedo y el deseo se mezclaban, haciéndome imposible saber cuando empezaba uno y terminaba el otro.

Rompí uno de los tantos besos que Chansol me dió y me miró un poco confundido.

Estas bien?” preguntó mirandome con preocupación y cariño en los ojos. Asentí con un poco de dificultad. “No te voy a hacer daño” dijo depositanto tiernos besos en mi rostro “Confía en mi...” besó mis labios con lentitud, permitiéndome relajarme en sus brazos nuevamente. Me miró a los ojos irradiandome la confianza que necesitaba para continuar.

“Estás bien conmigo?” sonaba ridículo preguntar algo así en este momento, pero necesitaba saber su respuesta.

Me miró con una sonrisa tierna en los labios “Eres hermosa...” dijo acariciando con suavidad mi rostro “ y aún si no todos piensan lo mismo, para mi siempre serás la mujer más hermosa de todas” me besó una vez más “No sabes lo feliz que me hace el que seas mía... El que la intensidad de tus sentimientos sea igual a los míos...” El beso que siguió me hizo entender que todo lo que Chansol me dijo era lo que de verdad sentía. Que sus sentimientos eran así de profundos como decía.

De pronto todas mis preocupaciones parecían estúpidas y sólo me dejé llevar por las sensaciones que Chansol me hacía sentir.

Cada caricia cuidadosa sobre mi piel desnuda me transmitía el amor de Chansol; me trataba con fragilidad, como si en cualquier momento me rompería; sentirme entre sus brazos me hacía pensar que quizás sí explotaría de amor por él.

Nunca pensé que este tipo de acto daría tal satisfacción; no solamente física, pero emocional. En el momento en que nuestras pieles desnudas hicieron contacto, todas las emociones de Chansol me envolvieron, contagiándome de una felicidad que me desbordaba. Volvernos uno me dió tal tumulto de emociones que no pude evitar soltar unas lágrimas. Me sorprendí al encontrarme con Chansol en el mismo estado, agradeciéndome por haberlo elegido. Permanecimos un rato abrazados, sólo disfrutando del calor y los sentimientos del otro, confirmando que lo que teníamos no era algo pasajero, que era amor de verdad y que haríamos todo lo posible por mantener nuestros sentimientos vivos porque no podíamos estar sin el otro.

Tanto así nos necesitabamos.

El despertar entre los brazos de Chansol se sentía correcto, como si ése fuese mi lugar. Me sentía segura y amada. Su beso de buenos días era distinto, con más confianza, más amor.

Feliz aniversario” fue lo primero que oí salir de su boca.

Sonreí complacida y me aferré un poco más a él “feliz aniversario” repetí mirandolo a los ojos.

Dame tu mano” dijo sonriendo. Sin pensarlo le tendí mi mano derecha. “La otra” rió. Hice como me dijo y, tomando mi mano entre las suyas, colocó un anillo en mi dedo anular. Sabía lo que significaba, pero no podía reaccionar.

Quería dartelo antes, pero no había encontrado la oportunidad” dijo acariciando mi cabello. Salí de la impresión y me avalancé sobre él. “Te amo” le dije mientras escondía mi rostro en su cuello. “Más te vale que así sea...” soltó una risa traviesa.











“Lo hicieron, cierto?” dijo mamá más como una declaración.

Detuve todo movimiento de inmediato y se me subieron los colores al rostro. Chansol siguió con lo suyo como si nada.

El “por unos días” de nuestras madres había resultado ser sólo un día, encontrándonos con ellas en la cocina a la mañana siguiente, cuando bajamos a desayunar. Mamá me miraba seria, y sabía que mi actitud me había delatado. Me sentía como si me fueran a regañar en cualquier minuto porque hice algo que no debía hacer. Removí mis manos nerviosa.

Chansol beso mi frente y me tranquilicé en un instante.

Chansol, desde cuándo usas un anillo?” preguntó su madre mirando el anillo que reposaba en su dedo anular de la mano izquierda con curiosidad. Mi madre me miró sorprendida, expectante también.

Desde ayer” respondió impasible. Como si quisiera demostrar lo que significaba, tomo mi mano izquierda y la mantuvo en alto, asegurandose de que ambas vieran el par de su anillo descansando en mi dedo anular.

Me sentí avergonzada y feliz a la vez.

Espero que no sea un problema que lo hayamos hecho” dijo Chansol.

Urgh, de verdad no era necesario que dijera eso frente a nuestras madres.


Lo que pasó después lo vi venir. Mamá casi lloraba de la felicidad y, junto a la mamá de Chansol, saltaban mientras se abrazaban haciendo exclamaciones de éxito, celebrando de la mejor forma que podían.

Te dije que querían que terminaramos juntos” susurró a mi oído, recordándome de aquello que me dijo la noche que comenzamos a salir.

Sonrei aliviada y acepté con gusto el beso que plantó en mis labios

First Fight

Nota: Pensado como la tercera parte de Don't Think (es recomendable leer "Don't think" y "First Date" antes de leer esta historia)

Chansol ha estado golpeando insesantemente la puerta de mi habitación durante la última media hora. No es que no lo escuche, no. A pesar de que mi llanto a penas me deja oír lo que sucede, estoy conciente de su voz, al otro lado de la puerta, llamándome por mi nombre y rogándome que lo escuche. No importa cuánto llore, siempre es su voz lo único que logro escuchar, no importa dónde esté.


Últimamente Chansol se había estado comportando extraño; llevamos ya casi un año de relación y, honestamente, nunca antes me había sentido tan plena y feliz de mi vida. Todo en la Universidad estaba llendo bien, de alguna forma había conseguido más amigos dentro del campus, y hasta mamá estaba siendo más recatada con sus comentarios, siempre salía con lo del bebé, pero ya me había acostumbrado... Mi relación con Chansol iba viento en popa, pero no podía evitar darme cuenta que en ciertas ocasiones su comportamiento era sospechoso.

Estoy totalmente segura de que sus amigos, MinSeok y SungGyu sabían de lo nuestro, sería estúpido si no; muchas veces acompañaban a Chansol cuando él iba a buscarme a la Universidad y después salíamos todos juntos a tomar un café o compartir un helado. Mi relación con ellos, gracias a que los conocía de pequeños, siempre había sido como el de un pariente lejano. Éramos amigos, pero sólo porque nos unía Chansol.

Siempre que salíamos, no perdían la oportunidad de hacer comentarios traviesos sobre nuestra relación, pero sólo nos reíamos porque todos sabíamos que no pretendían hacer real daño. En ocasiones como ésas era las que notaba los pequeños cambios en Chansol. Una mueca austera o un comentario un tanto fuera de lugar me confundían y me hacían pensar de más, dejandome con una sensanción extranjera en el corazón.

Más de una vez me tuve que encontrar a mi misma diciendo algo para alivianar el ambiente, luego de que Chansol dijiera algo un tanto malicioso.

Siempre creí que era porque nuestra relación era algo muy importante para él, pero me desequilibraban las veces en que Chansol, siguiendo con las bromas de sus amigos, me atacaba sutilmente, o a veces sin tanta sutilidad, pero las dejaba pasar porque Chansol siempre ha sido un tanto sarcástico, con un humor un tanto negro y crudo, pero sin real intensión de herir.


Se habían dado ocasiones que, debido a mi horario, me desocupaba temprano e iba yo a recoger a Chansol al colegio. En momentos como ésos eran también en los que notaba que algo no estaba completamente bien.

Chansol estaba en último año y, a causa de su apariencia y buena actuación académica, era bastante popular entre la población escolar, incluídos los profesores.

Dado que él asistía al mismo establecimiento en el que yo completé mis años escolares, yo misma era bastante conocida entre el personal y, a causa de eso, me dejaban esperar dentro de las instalaciones y se ponían a charlar conmigo mientras esperaba.

Más de una vez me tocó ver el cambio de semblante al verme... Chansol podría haber estado charlando alegremente con alguno de sus amigos o compañeros y, nada más verme, su expresión se hacía más seria y compuesta.

Al principio creí que lo hacía para que lo viese como un hombre más que como el adolescente que era, y éso me rompía el corazón.

Nunca olvidaré el dolor que reflejaban sus ojos cuando traté de rechazarlo poniendo su edad como excusa, pero al parecer éso no era todo.

Las últimas ocasiones en que lo había ido a recoger, su expresión no era de seriedad, pero de cansancio, como si no quisiese que yo esté ahí.

Las veces en las que nos veíamos también se estaban reduciendo, diciéndome que tenía que poner los pies en la tierra y estudiar de una vez por todas para poder entrar a una buena universidad. Siendo ése el motivo, lo dejé pasar sin poner ningún pero... Su felicidad era mi felicidad, pero al parecer yo ya no era tan importante para Chansol como creía.


Había ido a recoger a Chansol. Había pasado un tiempo ya desde la última vez que nos habíamos visto, casi tres semanas, y a pesar de que charlabamos por el teléfono y nos mensajeábamos lo más posible, no ver su rostro me estaba poniendo insegura. Más insegura de lo que ya era.

No quería molestarlo, así que en vez de esperarlo dentro del colegio, decidí quedarme cerca del portón de entrada, sentada en una de esas bancas en que no te veían, pero podías ver todo a tu alrededor.

Estaba nerviosa; no sabía si Chansol se comportaría de la misma forma reacia que estubo actuando este último tiempo o si volveria a ser el Chansol de siempre... La expectativa me tenía un tanto estresada.

No le había avisado que vendría por él; quería que fuera una sorpresa y que se alegrara en verme.

La campana del colegio sonó, indicando el fin de la jornada. Las espectativas me carcomían por dentro y, ansiosa, me arrimé un poco más a la banca, esperando con un poco de nerviosismo a que Chansol se apareciera por las puertas.

No pasó mucho tiempo hasta que lo vi.

Venía rodeado de chicas, como lo había visto algunas veces antes, riendo y con una pose relajada.

Noté que MinSeok y SungGyu los seguían de cerca con una expresión un tanto molesta y enojada. Era algo extraño de ver. Los chicos nunca estaban molestos con Chansol.


Venían a unos metros de mi y no pude evitar escuchar lo que Chansol estaba charlando con las chicas

“Chansol- ah, esa chica que viene a veces a recogerte de verdad no es tu novia?” Dijo una de ellas

Ya te lo he dicho, es sólo una persona que conosco porque nuestras madres son amigas...” dijo con exasperación

“Es una suerte entonces, no te lo perdonaría si salieras con alguien como ella” rió otra de las chicas

Nunca saldría con una chica como ella...” dijo Chansol como si aquello que decía fuese lo más sensato de decir.

En ese momento el mundo se cayó a mis pies. No quería estar ahí y seguir escuchando lo que tenían que decir de mi. Sentí como todos mis sentimientos se agolpearon en mis ojos y nublaron mi vista.

No quería que Chansol me viera, así que a penas procesé que Chansol había pasado de mi escondite, salí corriendo en la dirección contraria.

Las lágrimas no me dejaban ver bien, pero la voz de MinSeok y SungGyu llamando mi nombre fue algo que alcanzé a escuchar antes de doblar por la esquina.

Corrí lo más rápido que mis piernas me permitieron y sin siquiera saludar a mamá, que estaba en el antejardín, subí a mi habitación y me encerré a hundirme en mi autodesprecio.


Siempre había estado insegura.

Desde el momento en que me di cuenta de mis sentimientos, me había preocupado en no tomarlos en cuenta porque sabía que a pesar de todo lo que podía querer a Chansol, habían muchas personas ahí afuera que lo merecían más que yo. Personas más bonitas, más inteligentes, más simpáticas, más amables, más caritativas de lo que yo nunca podré ser que merecían más que Chansol las tomara en cuenta de lo que yo lo merecía.

La noche en que Chansol confesó sus sentimientos le dije ésto, y él me aseguró que yo era todo lo que él alguna vez quería, que no podía ser alguien más que yo y que a pesar de todas mis falencias, me amaba por ellas, y aún más por mis cualidades.

Siempre me recordaba que yo era perfecta para él, y llegué a creerle.

A pesar de mis constantes inseguridades, tomaba fuerzas en el hecho de que me eligió a mi y no a alguien más, pero al parecer ésos eran sus verdaderos sentimientos.

El pensar ésto hizo de mi llanto más copioso uno peor, ahogándome en mis lágrimas.

Escuchar la voz de Chansol llamando mi nombre a través de la puerta me tomó por sorpresa.

En vez de calmarme, no hizo más que sumirme en un torbellino de desesperación, y los constantes golpes en la puerta me aterraban.

No lo quería ver. Si me veía era el fin. Por ningún motivo abriría esa puerta y terminaría con él.

No era que no pudiera vivir sin él, pero me negaba a hacerlo. Toda mi vida había estado ahí, y de repente que me quitara de raíz sería algo que no podría superar en ningún momento cercano.


De alguna forma, el hecho de que estubiese al otro lado de mi puerta me aseguraba que aún se preocupaba por mi. Si no quisiese darme explicaciones habría significado que yo ya no le importaba, así que cuando los golpes cesaron y sentí sus pasos alejarse y luego bajar por las escaleras, me congelé.

Lo más rápido que me permitían mis cansados miembros, me paré y abrí la puerta, encontrándome con que Chansol ya no estaba ahí.

Las pocas esperanzas que aún sostenía se derrumbaron, derrumbándome a mi.


Para cuando gané conciencia, la noche se cernía sobre mi habitación.

Nada más abrí los ojos fui encerrada en un abrazo. La calidez no me engañaba.

“Gracias a Dios...” Susurró Chansol a mi oído, aferrándose con fuerza a mi.

Lo recordaba todo.

De mis ojos bajaron lágrimas silenciosas que mojaron el hombro de Chansol.

Deseé haber dormido hasta olvidar todo, hasta que el shock que viví sólo haya sido un sueño.

“HaRim...” sonaba preocupado y compungido. Se alejó lo suficiente como para verme “HaRim, por favor... Déjame explicarte todo”

Definitivamente no quería oírlo decir que todo era una farsa, así que traté de alejarlo mientras negaba con mi cabeza, como si esa acción me previniera de oír cualquier cosa que saliera de su boca.

Sujetó firme mis muñecas con una mano y con la otra me hizo mirarlo.

Tenía un ojo morado y el labio superior roto e hinchado. A pesar de todo, la vista me rompió el corazón.

Dejé de forcejear y soltó mis manos. Con toda la delicadeza que me quedaba, acerqué una de mis manos a su rostro, analizando el daño con ellas. Hizo un gesto de dolor, pero no me detuvo ni dijo nada.

“Lo que escuchaste esta tarde no es lo que de verdad pienso” dijo mirándome serio. La intensidad de su mirada me paralizó. “Por favor no creas que algo de lo que dije es verdad...” Tomó mis manos entre las suyas, entrelazando nuestros dedos.

Desvié la vista de él y reuní el poco valor que aún me quedaba

Por qué...” Alzancé a pronunciar

Lo hice para protegerte... Escuché a algunas chicas diciendo que te harían daño si resultaba que eras mi novia...” Apoyó su cabeza en mi hombro. Su voz sonaba herida y un tanto desesperada. “No podía permitir eso, asi que tuve que mentir para mantenerte a salvo” Hizo más fuerte su agarre, siendo casi dolorosa la presión en mis manos. “Por favor, créeme” Susurró. “Te amo” su voz salió ahogada en un sollozo y sus lágrimas comenzaban a mojar mi polerón. Me encerró en un abrazo apretado y en silencio dejó caer sus lágrimas.


Conocía a Chansol. Era directo y sincero y no le gustaba parecer débil, especialmente delante de las personas que quería proteger. Aunque hubiese cosas que no le gustaban, estaba dispuesto a hacerlas si significaba que ayudaría a alguien, y siempre estaba ahí cuando lo necesitabas.

Éste era el Chansol que conocía, uno que trataba de ser maduro, pero que se comportaba como un niño mimado a mi alrededor. Uno que lloraba con finales tristes y felices, a pesar de que lucía mayor que yo y que me amaba infinitamente; el Chansol que estaba delante mío.

Como pude lo abracé de vuelta, logrando que la intensidad de su llanto, y el mío, aumentara.

Te amo, te amo” repetía una y otra vez, como si diciéndolo más veces volviera el sentimiento más real.


Permanecimos unos minutos así, hasta que ambos nos calmamos un poco.

A pesar de todo, mi corazón aún estaba herido y unos cuantos “te amo” no repararía el daño. Quería más explicaciones de su comportamiento, no sólo excusas.

Me separé un poco de él y esperando lo peor pregunté aquello que me tenía inquieta

Desde hace un tiempo que estás actuando extraño...” Comenté, acariciando con cautela su cabello “No sólo cuando iba a recogerte, si no las veces que salíamos con MinSeok y SungGyu también... Sé que no te he dicho nada de ésto, pero siempre noto tus cambios de humor, Chansol-ah... Me doy cuenta de tus comentarios maliciosos y de cómo tratas de encubrirlos con una risa... De las veces que no tomabas mi mano y de cómo me dabas miradas cansadas...” Los sentimientos se agolparon otra vez en mis ojos, produciéndome de paso un nudo en la garganta que no me permitía continuar. Inspiré y expiré tratando de recuperar el control de mi voz una vez más “Chansol- ah... Qué nos pasó?” dejé de acariciar su cabello y miré mis manos sobre la manta “Es culpa mía?” inquirí incapáz de mirarlo a los ojos.

Chansol tomó mis manos entre las suyas y con el rabillo del ojo lo podía ver negando incesantemente “No es eso!” dijo un poco más fuerte, sorprendiéndome, logrando que lo viera a la cara. “Es sólo que...” al parecer el valor lo había dejado o no encontraba las palabras para decirme lo que quería. Ví como sus mejillas se ponían ligeramente carmín y, avergonzado, trataba de evitar mirarme a los ojos.

Chansol?” definitivamente estaba confundida. Chansol nunca actuaba de ésta forma, inseguro y avergonzado.

No me gusta que los chicos te traten con tanta familiaridad sólo porque eres mi novia” reconoció sin mirarme.

Ésto definitivamente me descolocaba.

Qué?” pregunté un tanto incrédula

Me molesta no ser el único que te conoce desde siempre y me molestan las veces que te hacen burla por haber terminado en una relación conmigo” dijo. Al parecer había encontrado fuerzas para decirme todo lo que se había guardado durante este tiempo. Estaba un poco sorprendida, sí, pero prefería escuchar todo lo que Chansol tenía que decir que no saber nada en lo absoluto.

Si no te tomo la mano es porque he escuchado comentarios diciendo que cómo es posible que alguien tan perfecta como tu terminó con alguien como yo... Siempre me estoy debatiendo entre las opciones de demostrarle a todos que nos elegimos mutuamente porque nos queremos, o esconder que te conformaste con alguien como yo... Debatiéndome si protegerte estando cerca tuyo, o protegerte alejándome de ti... Es... Dificl” reconoció un tanto abatido “Y no sé realmente qué hacer...” Escuché como un sollozo escapó de sus labios y, de una forma u otra, el verlo tan afectado por algo relativo a mi me hacía sentirme un poco más segura de sus sentimientos.

Mis labios se levantaron dibujando una pequeña sonrisa de alivio.

Acerqué a Chansol a mi y lo abracé con fuerza, tratando de entregarle en ese pequeño gesto la seguridad que tanto necesitaba.

Shh...” trataba de tranquilizarlo acariciando su espalda y cabello. Si la razón de todos sus comportamientos y cambios de humor era únicamente yo, no podía evitar sentirme amada y, de algún modo, tremendamente orgullosa. Pensando en restrospectiva, siempre había sido la única que provocaba que Chansol reaccionara de una forma totalmente inesperada, por lo que no debería sentirme tan sorprendida y cálida por dentro como me estaba sintiendo ahora mismo.

Con éstos pensamientos rondando en mi cabeza, levanté el rostro de Chansol con ambas manos, logrando que me mirara a los ojos. La imagen ante mí era lo suficientemente desgarradora como para romperme el corazón, pero de alguna forma, sólo podia sentir ternura por el chico delante mío. Su cara llena de lágrimas y sus ojos pequeños a causa de las heridas sólo me hacían sentir calor dentro de mí, dándome cuenta de que Chansol sólo se permitía estar así de descompuesto frente a mi, así de frágil sólo en mi presencia.

Llevé mis manos a su rostro y con delicadeza de no herirlo más, limpié sus lágrimas.

Quién le hizo ésto a tu guapo rostro?” pregunté casi en un susurro, examinando una vez más la gravedad de sus heridas.

Con la manga de su sweeter se limpió la nariz, y tratando de detener las lágrimas constantemente con éste, me dijo

MinSeok y SungGyu” detuve todo movimiento por la sorpresa “Una vez me dí cuenta de que habías estado en la puerta del colegio, luego de que ellos llamaran tu nombre, vinieron a mi y simplemente me golpearon... De todas formas lo tenía merecido por hacerte llorar” dijo fingiendo una sonrisa.

Su respuesta no me hacía feliz del todo. Sus heridas lucían dolorosas, y no me gustaba ver a Chansol sufrir, por mucho que me haya hecho sufrir a mi.

Debiste haberte defendido... Te golpearon en otro lado?” Pregunté preocupada

SungGyu se descargó en mi rostro y, de alguna forma, Minseok golpeó mi estómago al mismo tiempo” Dijo con una media sonrisa. A estas alturas las lágrimas se habían, porfin, detenido. “De verdad creí que perdería el conocimiento después de eso” medio rió.

Su declaración hizo nada más que preocuparme más.

Déjame ver” dije y lo urgí a que se desnudara de la parte superior, tratando que quitarle el sweeter sin mucha delicadeza.

No sabía que estabas tan impaciente de verme desnudo” dijo con una sorisa traviesa. Se me subieron los colores al rostro y lo golpeé ligeramente en el pecho.

Auch, auch!” se quejó aún con una sonrisa

Lo siento! Estás bien?”

Asintió con la cabeza “Parece que no sólo me golpeó en el estómago...” Se quitó el resto de la ropa y prendí otra luz de la habitación para poder observar el daño mejor.

Un cardenal se estaba empezando a formar en medio de su estómago, mientras otro se veía ligeramente morado en su pecho. Por precaución revisé también su espalda, encontrándome con que en uno de sus costados también había otro pequeño morado.

Tienes moretones aquí también...” dije posando mis manos con cautela cerca del área afectada “Hay algún otro lugar que te duela?” insistí un tanto preocupada.

Tomó mi mano entre la suya y la llevó a su pecho, justo sobre su corazón. Me miró fijamente, diciendome sin palabras “aquí”

Con mi mano libre acaricié con cuidado su rostro y me acerqué, depositando un beso suave sobre sus labios.

Te amo...”susurró contra mis labios, manteniendo sus ojos cerrados.

Sin alejarme, asentí, dejando escapar de mi garganta un pequeño murmullo de aprobación.

“Lamento todo ésto...” insistió. Lo besé rápidamente otra vez.

Pero tienes que prometerme” sujeté su rostro con mis dos manos para que me observara atentamente a los ojos “que si te vuelves a sentir de esta forma, voy a ser la primera en saber, por mucho que no quieras que me entere de nada”

“Lo prometo” dijo en un susurro

Bien” asentí, sintiendome más liviana ahora que todo estaba solucionado. Pasé mis brazos por su cuello y apoyé mi mentón en su hombro. Chansol se aferró a mi cintura como si su vida dependiera de ello y acarició mi cuello con su nariz, en un gesto que siempre encontré muy íntimo. Repartió unos cuentos besos ligeros en mi cuello y mandibula, hasta que llegó a mis labios y me besó con dulzura.

Te amo” repitió una vez más “y estoy seguro de que nisiquiera en un millón de años eso cambiará”

Sonreí sintiéndome la mujer más feliz de la tierra y lo besé una vez más, antes de recostarnos en mi cama y caer rendidos del sueño luego de charlar por horas.

First Date

Nota: Esta historia está pensada como una continuación de Don´t Think


Ya llevábamos un mes de relación, de acostumbrarnos a las risillas mal disimuladas de nuestras madres cuando nos veían llegar juntos a cualquier lugar, de encontrarnos luego de las clases y de salir tomados de la mano.

Ya había pasado un mes, pero las cosas habían estado tan agitadas que no habíamos tenido la oportunidad de salir en una cita; hoy sería la primera.

Esa mañana me demoré más de lo usual en bajar de mi habitación; por un momento pensé en vestirme especialmente para la ocasión, pero Chansol me conocía de siempre y lo más probable es que se burlaría de mis esfuerzos, por lo que después de debatir ésto y probarme cerca de diez conjuntos, salí de mi habitación usando lo que usaría cualquier día.

Me decepcioné un poco al ver a Chansol usando ropas comunes, pero no podia negar que incluso ésas le sentaban muy bien, dejando salir su encanto natural, por lo que la decepción no duró mucho.

Estaba charlando con mamá, él sentado a la mesa y ella vuelta hacia la cocina.

Me dirijió una sonrisa que me hizo sonrojar. Últimamente todo me hacía sonrojar.

Qué te demoró tanto, Harim-ah?, con todo lo que hiciste esperar a Chansol, creí que bajarías maquillada y con ropas lindas, pero aquí estás: despeinada y con las ropas de siempre...”soltó un suspiro de cansancio al verme.

Chansol rió como encantado al ver lo sonrojada que me había vuelto.

Van a salir pronto?” preguntó un tanto curiosa mamá, volteándose a vernos

Si” respondió él de inmediato “Podemos comer algo cuando lleguemos”

Dónde irán?” La pregunta me dejó interesada, siendo el lugar de nuestra cita un misterio para mi

Es una sorpresa...”dijo con una sonrisa “Vamos?” Se levantó y me ofreció su mano, la que no dudé en tomar en seguida.

Subimos a mi habitacion a buscar mi bolso; estaba guardando aquello que creía que podría necesitar cuando sus brazos me atraparon en un abrazo por la espalda.

“Buenos días...” susurró a mi oído, logrando exitosamente darme un muy agradable escalofrío. Volteé ligeramente mi cabeza para verlo. Chansol no desaprovechó el movimiento y capturó mis labios en un beso flojo e inocente.

Buenos días” sonreí luego de separarnos, dándole un abrazo.

Podemos quedarnos así?” preguntó acurrucándose en mi, hurgando su nariz en mi pelo

Eh? De ninguna forma!” Me quejé con una media sonrisa... Ése plan tampoco sonaba tan mal “Hoy es nuestra cita!”

Si...”asintió dándome un beso en la frente, como se había habituado a hacer.


“Un parque de atracciones?”pregunté un poco incrédula nada más llegamos

No me mires así, sé que te gustan estas cosas...” dijo con una media sonrisa, urgiéndome a que lo siguiera por un ligero tirón de mi brazo.

No lo podía negar, Chansol tenía razón: siempre me han gustado este tipo de lugares, y secretamente siempre ha sido mi sueño el venir a una cita a un lugar así.

Sin oponer resistencia lo seguí a la entrada, donde pasó los tickets para poder entrar. Nada más estuvimos adentro sentí mi humor dar un cambio drástico, encontrándome expectante de disfrutar todas las atracciones y pasar un rato increíble. La emoción se debe haber mostrado en mi rostro de inmediato

Tanto asi te gusta?” medio rió Chansol, burlándose de mi expresión infantil.

No te burles” le dije, y sabía que estaba sonrojada. Le di un pequeño golpe en el brazo a causa de la frustración a lo que respondió soltando una risa divertida.

Levantó nuestras manos entrelazadas y besó la parte de atrás de mi mano.

Vamos?” preguntó y sin esperar una respuesta, me guió a una pequeña cafetería dentro del lugar.

Era un lugar acogedor y cómodo, dando un aire totalmente hogareño. Pidió dos cafés en el mostrador

Habías estado aquí antes?” Pregunté curiosa. La forma en la que parecía conocer aquello que estaba en el menú daba la impresión de que no era la primera vez en éste lugar.

Vengo con Minseok y SungGyu a veces...”contestó. Claro, a lo largo de los años siempre ha salido con sus mejores amigos en las vacaciones o fines de semana “Por qué? Te estás sintiendo celosa?” se burló.

Esa acotación definitivamente se merecía el golpe que le dí.

Sentimos una risilla detrás nuestro y me sorprendí un poco de encontrar a la trabajadora mirándonos con una sonrisa.

Disculpen” dijo dejando nuestra orden sobre el mesón “Es que se ven muy bien juntos... Se nota que se quieren” Chansol agradeció con una sonrisa mientras me tendía mi café y cogía el suyo con la mano que permanecía libre, saliendo luego del lugar.

La sonrisa que tenía Chansol en el rostro era una orgullosa y feliz.

De qué sonríes tanto...” comenté avengonzada, dando un trago a mi bebida para evitar mirarlo.

Me hace feliz que la gente se de cuenta lo mucho que nos queremos...” respondió acercándose a mi rostro y depositando un beso en mi frente.

Tonto...” Chansol rió encantado.

Que juego quieres montar primero?”

Dime tu; es mi primera vez aquí, así que no conosco las atracciones...

Tenemos que subirnos a ‘Comet ride’, es increíble!” dijo con entusiasmo. Momentos como éstos lo hacían parecer como un niño, y la vista me encantaba “Y definitivamente debemos probar ‘Atlantis’! Es la nueva atracción de éste año, así que estoy deseando subirme”

Asentí maravillada a sus expresiones y comenzamos un día caótico, lleno de risas y adrenalina con cada atracción.

Al poco tiempo descubrí que la adrenalina no era la favorita de mis emociones: me hacia temblar de miedo y expectativas antes de que el juego iniciara, y mientras montábamos reía y gritaba inconciéntemente para liberar tensiones. Al finalizar cada atracción, mis piernas no tardaban en tambalear un poco, causando que me apoyara un poco más sobre Chansol, pero la sonrisa que me mostraba cada vez me hacía imposible decirle que quería parar. Disfrutaba mucho más la sonrisa de Chansol, asi que no era un suplicio seguir con los juegos. De todas formas estaba disfrutando.

Cuando llegó la hora de comer, estaba bastante segura de que ya nos habíamos montado a la mitad de todas las atracciones; éste pensamiento me hizo preguntarme si después de esto iríamos a otro lugar.

Habíamos recién entrado al patio de comidas y el olor había abierto mi apetito.

Harim?” Me sorprendí al escuchar mi nombre ser pronunciado con tanta familiaridad. La voz me sonaba conocida, asi que me volteé a ver quién era.

“Wonshik?”

“Qué gusto verte! Nunca pensé que te encontraría en un lugar como éste...!” dijo con una sonrisa en el rostro, acercándose a mi lado y poniendo su mano en mi hombro en un gesto amigable. En ningún momento pensé encontrarme con alguien de la Universidad aquí. Me obligué a sonreír a pesar de lo incómoda que empezaba a sentirme.

Yo tampoco lo habría imaginado” comenté “Estás solo?”

“Los chicos están por allá” dijo señalando a algún lugar a mi derecha.

Ya veo...”

“Estás en una cita?” Sonrió travieso “Soy WonShik” se presentó extendiéndo su mano “HaRim y yo tenemos algunas clases juntos, así que somos amigos”

“Mucho gusto, soy Chansol” dijo tomando la mano que se le ofrecía en un apretón y sonriendo ligeramente.

Nunca pensé que HaRim tuviese novio... Es por eso que no aceptabas las citas que te pedían?”

“Wonshik!” dije medio quejándome. Chansol no necesitaba saber eso.

Lo siento, lo siento” dijo levantando los brazos en señal de rendirse “De todas formas, a qué Universidad vas? No recuerdo haberte visto en el campus...”

“Wonshik, no necesitas saber eso...” comenté un poco molesta. Si Chansol llegaba a decirle que era un estudiante de secundaria, estoy segura de que se burlaría de mi por el resto de mis días.

Está bien! Ésta vez te librarás de mi sólo porque iba camino al baño... Disfruten de su cita~!” Se depidió con la mano mientras se marchaba.

Nos quedamos un momento en silencio mientras veíamos como WonsShik se alejaba entre el mar de gente.

Así que no era que no te invitaran a citas, era que no las aceptabas...” dijo inclinándose a mi oído, dejando entrever una nota de felicidad en sus palabras. “Era por mi?”

No te creas tanto...” respondí fingiendo autosuficiencia, pero el sonrojo que sentía en mis mejillas me delataba.

Chansol besó mi mejilla, y la sonrisa que adornaba su rostro no lo abandonó durante toda la comida.

Creo que no tendrás que preocuparte de lo que diga la gente...” dijo una vez que terminamos de almorzar, mientras caminabamos un rato. Lo miré un poco confundida.

Estoy seguro que todos piensan que soy mayor que tu o de tu misma edad, de lo contrario tu amigo no habría preguntado qué universidad atiendo...” me miró con certeza en sus ojos “Agradécele a tu cara de bebé. Un problema menos del que preocuparse...” dijo peñizcando mi mejilla de forma cariñosa

“Mi cara no tiene nada que ver aquí!, Es la tuya la que luce muy madura para tu edad!” le recriminé

Pero te gusta este rostro, no es cierto?” dijo tomando mi barbilla entre sus manos y acercándose a mi rostro.

“No te pongas tan engreído...” respondí volteándome ligeramente, esquivándolo, sintiéndo mis mejillas explotar del calor que las invadía.

Don't Think [2/2]

Chansol acababa de cumplir 17 años y yo estaba a punto de cumplir 22...

Mamá se había estado burlando de que, si seguía así, cumpliría 22 años sin siquiera haber dado mi primer beso. Avergonzada, le pedí que se guardara sus comentario para ella; dijo de que, a pesar de ser bonita (“por su puesto, eres hija mía”), ninguna de las citas que había tenído pasaron a ser más que sólo eso, que si seguía así iba a desperdiciar mis mejores años en nada.

Que saliera con quien sea, que no fuese tan exigente con los chicos.

Por qué no sales con Chansollie? Chansol-ah, qué dices? Quieres salir con HaRim?”

Chansol sonrió en señal de aprovación

Ves? Por lo menos Chansol quiere salir contigo!

Mamá, Chansol es un niño!

Ya no es un niño... Míralo! Acaso parece un niño?

Tiene 17 años! Por supuesto que es un niño!” A mi comentario, Chansol se paró de su silla y salió de la casa, oyendo segundos después otro portazo indicando que se había marchado a su propia casa.

Mamá y yo nos miramos atónitas por un segundo

Creo que tienes que ir a hablar con él

No me digas” comenté con sarcasmo y con el corazón pesado me levanté.

El camino hasta su habitación fue el más largo de toda mi vida; aún si sólo me tomaba 90 segundos llegar a destino, se sintió como una eternidad. Respiré profundo unas veces y me decidí

“Chansol?” llamé a la puerta y la abrí de inmediato “Chansollie?

No me digas Chansollie!” emergió como una furia de bajo las mantas, mirandome con los ojos repletos de lágrimas no derramadas

Pero siempre te he dicho Chansollie...” comenté un poco confundida

Sólo me llamabas asi cuando era un niño” dijo con la mandíbula apretada

Siempre serás Chansollie, Chansol-ah”. En un movimiento rápido y más brusco de lo que me esperaba, me tomó de un brazo, golpeándome contra la puerta de la habitación y acercándose peligrosamente a mi espacio personal, me dijo sin quitarme los ojos de encima.

Ya no soy un niño”.

Lo que pasó después sólo lo había esperado en el más loco de mis sueños, esos de los que me despertaba con un agujero en el corazón y sintiendo cada hueso de mi cuerpo pesando el doble o el triple...

Sin tener en cuenta la cara de desacierto que sé tenía en ese momento, Chansol apretó sus labios contra los míos en un beso violento, pero tan gentil y suave que dejó mis piernas débiles y un tintineo en mis entrañas. Una vez puso un poco de distancia entre nuestros rostros, lo suficiente como para sentir su pesado respirar sobre mis mejillas sin cesar, solté el aire que inconcientemente había guardado. Me miró a los ojos con lo que pude descifrar como determinación y repitió

Ya no soy un niño

Esta vez su beso fue totalmente distinto y me encontré a mi misma completamente rendida a lo que me estaba haciendo sentir.

Ya no era ese beso violento de la primera vez, pero uno casi etéreo sobre mis labios, como casi no tocándolos, pero la intensidad de las emociones hicieron de este beso uno mucho más poderoso que el anterior.

Desde el momento en que sus labios se posaron sobre los míos una segunda vez, supe que era una batalla perdida tratar de combatir todos los sentimientos que se arremolinaban en mi interior, asi que me rendí a ellos y, sin siquiera pensarlo, comencé a besarlo también. Mi acción pareció gatillar algo dentro de Chansol, porque el beso pasó rápidamente de uno totalmente inocente a uno cargado de pasión y sensualidad, logrando que en unos momentos, ambos nos encontráramos jadeando para que el aire entrara una vez más a nuestros pulmones.

Chansol, qué estás haciendo...

Besándote” dijo sin más y unió nuestros labios en otro beso que no me demoré en  responder, pero esta vez sabía que no debía hacerlo. Si Chansol me estaba besando con el único propósito de demostrar que no era un niño, ésto estaba completamente mal.

Retisente lo alejé, empujándolo lévemente con mis manos.

Chansol... No, detente” pedí y haciendo caso omiso a mis palabras, se acercó y me llenó de besos cortos que me dejaron con deseos de más “No debemos hacer ésto...”

Por qué?” preguntó sin dejar de besarme, y tuve que reunir toda mi fuerza de voluntad para seguir hablando en vez de besarlo

No es correcto que me beses para demostrar algo” respondí

No estoy tratando sólo de probar algo” dijo acercándose otra vez a mis labios, pero tenía que detenerlo, tenía, así que puse mis dedos entre su boca y la mía.

Qué estás tratando de hacer?” inquirí mirándolo a los ojos, como suplicando por una respuesta que no rompiera mi corazón.

Estoy tratando de que me mires como un hombre” susurró contra mis dedos, llenándolos de una tibiesa que nunca había sentido antes “Como un hombre que está enamorado de ti...” murmuró sin sacar sus ojos de sobre los míos, removiendo con sutileza mis dedos del camino y posando mi mano sobre su pecho haciéndome sentir los frenéticos latidos de su corazón.

Y por tercera vez en sólo unos instantes, el beso que recibí fue completamente distinto a los anteriores: tierno, calmado, gentil, y lleno de sentimientos. El tumulto de emociones en mi interior fue demasiado como para soportarlo por mi misma, así que apoyé parte de mi peso sobre el torso de Chansol, moviendo mis manos hacia su nuca, atrayéndolo más a mi

Estás seguro que quieres que te vea como a un hombre?” pregunté sin realmente separar nuestros labios.

Completamente seguro” dijo besándome otra vez, sin apuro y seguro de si mismo.

Los besos de Chansol eran lo más adictivo que había probado nunca, haciéndome querer seguir sintiendo sus labios contra los míos aún cuando mis pulmones rogaban desesperadamente por aire.

Como leyendome el pensamiento, Chansol se alejó unos centímetros de mis labios, dejándome respirar unos segundo y volviendo a besar intermitentemente mis labios, como queriendo seguir de esa forma por siempre...

La intensidad de aquellos besos fugaces me hicieron darme cuenta de que no era la única que tenía ese tipo de sentimientos, cayendo en cuenta de que no solo había sido dificil para mi, si no que para él también. Inconcientemente, mis ojos se llenaron de lágrimas sin derramar y pasé mis brazos por su espalda encerrándolo en un abrazo. Chansol besó mi frente una última vez y correspondió mi abrazo, apoyando su cabeza en la mía a causa de nuestra enorme diferencia de estatura. No se cuánto tiempo permanecimos así, pero fueron los momentos más reconfortantes de mi vida, sentir su calor contra el mío y sus suaves caricias, entrelazando sus dedos con las hebras de mi cabello dándome una calidéz que nunca esperé, pero que llenó cada recobeco de mi ser.

Entonces...?” dijo de pronto sin interrumpir las caricias ni separarse de mi. El retumbar de sus palabras en su caja torásica me dió una sensación burbujeante en mi oído que estaba apoyado en él

Entonces qué?” pregunté, totalmente ajena a lo que estaba hablando

Saldrás conmigo?

Me mantuve en silencio unos momentos porque sinceramente no sabía qué responder... Una muy grande parte de mi quería decir que sí y llenarlo de besos que demostraran lo feliz que me hacía, pero también había otra parte igual de grande que pensaba objetivamente en la situación y me decía que estaba mal, que Chansol aún era un niño (aunque no lo pareciera en absoluto), que estaría traicionando la confianza que había depositado en mi su mamá durante todos estos años, que ambos saldríamos heridos.

Inconcientemente me arrimé un poco más al calor que emanaba de Chansol.

Mamá estaría encantada si comenzamos a salir...” dijo y sus palabras sonaban a una sonrisa mal escondida “Desde que comenzaste la Universidad, mamá me ha estado urgiendo a que te haga mi novia antes que alguien más se me adelante y le quite a la nuera de sus sueños...” Esta vez la risa en sus palabras salió ligera, casi como una risita que hizo que mis entrañas se retorcieran de la manera más agradable que nunca he sentido “Tu mamá también me confesó hace unos años que esperaba que terminaramos juntos

Sus palabras me dieron tal impresión que deshice el abrazo y lo miré sorprendida a los ojos.

Chansol soltó una risilla nuevamente y, sujetando mi rostro entre sus manos, me besó suave en los labios “Han estado esperando que nos convirtieramos en una pareja desde hace años...” Y la sonrisa que me mostró en ese instante fue una de las más bellas que había visto nunca, llena de emociones esperando ser comunicadas, con sus ojos formando dos pequeñas medias lunas que lo hacían ver incluso más guapo, y a la vez más como un niño.

Qué dices?” Insistió una vez que pasaron unos minutos

Chansol... Tengo 22 años y tu apenas 17...” A cada palabra el dolor en mi pecho se hacía más grande, pero sabía que era lo correcto de hacer.

Los cinco años de diferencia nunca han sido un impedimento para que te deje de querer” dijo tornando seria su expresión

Son cinco años de diferencia Chansol...” repetí desviando la mirada. Mirarlo a los ojos a lo único que contribuía era a romper un poco más mi corazón “Años que me hacen tener experiencias distintas, necesidades y deseos distintos... Mis pensamientos no son los mismos que cuando tenía 17 años Chansol-ah

Mis pensamientos tampoco son como los de cualquier otro chico de 17 años...”respondió con voz estable

A esa edad ocurren tantos cambios que ni siquiera sabes bien qué quieres ni quién eres...

Estoy seguro de lo que quiero...” dijo sujetando mi barbilla con una mano, logrando que lo mirara a los ojos “He estado seguro de lo que quiero desde hace cinco años, cuando por primera vez me enfrenté a la posibilidad de que no eras mía

Chansol...

Dame una oportunidad...” pidió frotando suavemente su pulgar por sobre mi mejilla “Danos una oportunidad...” dijo casi en un susurro mientras juntaba su frente con la mía.

Chansol...” A quién quería engañar? Estar de esta forma con Chansol era lo que había creído imposible desde hace dos años, y no estaba dispuesta a desperdiciar la oportunidad, más aún sabiendo que nuestras familias nos apoyarían y que el amor de Chansol estaría ahí para mi... Y si Chansol llegase a cambiar de parecer, supongo que sólo me restaría esforzarme el doble y revivir sus sentimientos por mi.

Aún estando infinitamente cerca de Chansol, me acerqué un poco más a él y posé mis manos en la parte de atrás de su cuello. Al mismo tiempo que me paraba en la punta de mis pies, atraje a Chansol a mi y junté nuestros labios en un beso lleno de aceptación y amor, tratando de reciprocar todos los sentimientos que me había entregado en los besos anteriores.

Estuvimos así unos instantes, absortos en un beso calmado e inocente y sólo nos detuvimos cuando una lágrima cayó sobre mi mejilla

Chansollie...” lo llamé con cariño y besé sus ojos con delicadeza “Lamento haberte hecho sufrir...

Soltó una risa contagiosa que me hizo sonreir a pesar de que la situación frente a mi me rompía el corazón

Chansollie, no llores más... Lo siento”

No son lágrimas de tristeza” dijo viéndome “No te das cuenta que son de felicidad?” completó y tomó mi rostro entre sus manos, dándome pequeños besos por todo la cara, haciéndome reir por la sensación hormigueante.


Esa noche nos quedamos hasta altas horas de la madrugada charlando de todo y nada a la vez, envueltos en un capullo de mantas alrededor nuestro manteniéndonos cálido el cuerpo, y nustras manos entrelazadas, cálido el corazón.


A la mañana siguiente cuando desperté, Chansol ya estaba despierto, acariciando suavemente mi cabello y observándome.

Buenos días” sonrió como el hombre más feliz de la tierra y plantó un beso en mis labios. Mi boca se estiró en una semi-sonrisa mientras terminaba de ganar conciencia.

Buenos días Chansollie...”contesté una vez hubo terminado el beso, acurrucándome más a él, posando mi cabeza sobre su pecho y escuchando el frenético latido de su corazón.. Solté un murmullo de aprobación a los brazos que se cernieron sobre mi, encerrándome en un abrazo que hizo que todo mi cuerpo se sintiera liviano.

Vamos a comer? Tu mamá estuvo aquí unos minutos atrás diciendo que el desayuno ya estaba listo

Mamá estuvo aquí?!” A pesar de todo, no pude evitar sentir una nota de culpa por la posición en la que estábamos durmiendo.

El asintió con una sonrisa

Dijo algo más?” pregunté un poco nerviosa

Sobre nosotros?”

Esta vez era mi turno de asentir avergonzada

Por fin!” Lo miré un poco sorprendida, la respuesta no siendo lo que esperaba en absoluto. Chansol rió ante mi expresión “Eso fue lo que dijo nada más abrió la puerta y nos vió abrazados” dijo, dejando escapar de entre sus labios una risilla melodiosa.

Vamos...” dijo moviéndose de su lugar y llevándome con él.


Al llegar a la cocina de mi casa, mamá no era la única que nos esperaba con una sonrisa traviesa, ahí junto a ella se encontraba la mamá de Chansol, mirándonos con algo como satisfacción en su expresión.

De pronto me encontré sintiendome mil veces más conciente de mi misma, y de nuestras manos entrelazadas en un apretado nudo que ambos nos negabamos a deshacer.

La mamá de Chansol se acercó a nosotros

Bien hecho Chansol!” exclamó con entusiasmo “Ya estaba perdiendo las esperanzas de tenerte como nuera , HaRim-ah” y me envolvió en un abrazo que sinceramente no esperaba

Gracias a Dios la convenciste, Chansol-ah!” dijo mi mamá palmeándolo en la espalda como señal de felicitación mientras yo aún estaba entre los brazos de la mamá de Chansol “No te lo hubiese perdonado nunca si lo rechazabas, HaRim-ah” dijo mirándome fiera.

De verdad están bien con ésto?” inquirí incrédula, una vez los brazos que estaban sobre mi se alejaron.

He estado esperando ésto desde el momento en que Chansol reaccionaba sólo ante ti HaRim” respondió con sinceridad la mamá de Chansol, acariciando con cariño uno de mis brazos “Siempre has sido la única que ha podido mover a mi hijo con el único hecho de ser tu misma; es natural que las cosas pasaran de ésta forma” dijo mirándome con una sonrisa cálida plantada en los labios. Chansol apretó un poco más mi mano entre la suya, asegurándome que todo estaba resultando como debía ser, que seríamos felices con sólo permanecer al lado del otro; que ése era nuestro destino.

Ahora, cuándo me van a dar un nieto? No me importa que no se casen antes...”

Mamá!” Grité escandalizada. A mi lado, Chansol y su mamá se reían como si hubiesen escuchado el mejor chiste del mundo “Aún tiene 17 años! Quieres que cometa un crimen?!”

La carne es débil...” dijo la mamá de Chansol, logrando efectivamente que me callara debido al extremo desconcierto y bochorno.

Por qué no lo tienen en dos años más? Tu ya habrás terminado tu carrera y Chansol ya seria legal y estaría en la Universidad... Es la situación ideal, no crees?” mamá seguía con su monólogo felizmente.

Yo sólo cubrí mi rostro con mi brazo libre y gruñi a causa de la verguenza

Don't Think [1/2]

Lo he conocido desde que tengo memoria... Más bien, desde el tiempo en el que era lo suficientemente mayor como para recordar algo... Recuerdo que la primera vez que lo vi, él tenía a lo sumo un año, y yo ya tenía cinco... Para mi era algo totalmente sorprenderte; el mayor acercamiento que había tenido nunca con un bebé eran los hermanos de mis compañeros del jardín infantil, tan delicados y con ese olor distintivo que me encantaba; siempre de lejos, mirándome con esos ojos llenos de curiosidad a veces, o bien llenos de deseos de volver a dormir, o comer un poco más... Fue totalmente una casualidad que la mejor amiga de mamá se mudara a la casa contigua a la nuestra y, debido a su apretada agenda de trabajo, dejara a su bebé con nosotros...

Los primeros días que estubo en mi casa recuerdo haberlo observado desde lejos con curiosidad, evitando que él me viera... Era tan pequeño y tan gordito que me preguntaba si de verdad era posible que algo así fuese de verdad un bebé... Era el más tranquilo que había visto nunca, no lloraba cuando tenía hambre ni cuando tenía sueño, y la única indicación de que realmente estaba consiente era el impasible aletear de sus pestañas y cómo sus ojos se movían de lado a lado, como queriendo grabar en su retina lo nuevo del ambiente.

Pasaron dos días hasta que por fin me acercé a él... Mamá me miraba con ternura..., siendo hija única, supongo que le agradaba verme interactuar torpemente con un ser más frágil y pequeño que lo que yo misma era... Y fue como instantáneo: nada más me acerqué a él, comenzó a reaccionar como cualquier otro bebé, reía a las caretas que le mostraba, seguía mis movimientos cuando le presentaba juguetes o muñecos y lloraba cuando me ausentaba. Viendo el poder que tenía sobre el pequeño, disfrutaba de cada momento a su lado, sintiendo algo asi como posesión fraternal sobre el bebé... Mi racionamiento me decía que si reaccionaba asi sólo conmigo, eso lo hacía más mío que de nadie.

Al correr de los años, la relación con el bebé fue de un compañero de juegos, casi un hermano... Las veces que recordaba que no lo era realmente eran cuando su madre llegaba a recogerlo luego de la cena... Recuerdo preguntarle a mamá porqué tenía que marcharse si de todos modos llegaría a casa antes incluso de que yo despertara...

Me encantaba bajar a la cocina en las mañanas y ver a Chansol ya posicionado en su silla, espectante por verme atravesar el umbral de la puerta para comenzar a comer... Quizás ese era el motivo por el que siempre me despertaba en un apuro.


A pesar de que nos íbamos volviendo mayores, siempre estuve a su lado... Su primer día de escuela, recuerdo como se colgaba a mi brazo, reticente de dejarme ir, a pesar de que le había prometido con anterioridad, y cada una de las miles de veces que me preguntó lo mismo, que pasaría los descansos y comería con él todo lo que fuera suficiente y hasta que se acostumbrara al nuevo cambio.


Con el pasar de los años, se hubiese esperado que nuestra relación se hubiese desgastado... Yo era cinco años mayor que él y cuando alcancé la adolescencia, él lo único que aún quería hacer era jugar con sus juguetes, esos que estaban almacenados en mi habitación a falta de espacio en otro lugar...

Recuerdo haberme enfadado una o dos veces porque no entendía que tenía un importante examen para el que debía estudiar y él no hacía caso, insistiendo que era mucho más importante jugar con su nuevo Power Ranger que estudiar para física.


Nunca tuvimos una pelea hasta ese fatídico día a mis 17 años donde un amigo llegó a casa pidiendo salir en una cita conmigo. Recuerdo que, en el momento en que JiSoo se presentó como mi novio, Chansol se quedó quieto y, luego de mirarme indignado, se fue, por primera vez, antes de que su mamá llegase a recogerlo... Mamá estaba preocupada por su cena y me mandó a darle un poco de comer... Cuando entré a su habitación lo encontré escondido entre las colchas de su cama y nada más me vió comenzó a gritarme, diciéndome que me odiaba, que cómo no le había dicho algo como eso, comenzó a subir la intensidad de sus reclamos hasta que, en el climax de sus gritos, me trató de fácil y puta...Por muy enojado que estuviese, nada le daba el derecho de tratarme así; lo abofeteé a causa de la impotencia y me marché dando un portazo tras de mi, sin importarme el estado en el que haya estado Chansol. En esos momentos lo detestaba.

Por primera vez, me negué a hablar con él o estar en la misma habitación por más de una semana.

Creo que ese fue el punto en el que pensé que algo había salido mal... Toda la vida, Chansol había sido como un hermano para mi, y yo sabía que, por mucho que quisieses a un hermano, no te trataría de la forma en la que lo hizo sólo porque un chico se presentara a mi puerta a pedir una cita. Al parecer mamá había hablado con él y me dijo que Chansol lo lamentaba, pero que aún estaba molesto, aunque la verdad, según él, no sabía porqué lo estaba.

A los tres días, Chansol llegó a pedir disculpas. No lo quise ver.

Después de ese día, y por una semana, me seguía a todos lados tratando de que le prestara la suficiente atención como para escuchar lo que tenía que decir. Cuando ya me vi harta de ésto de que me persiguiera a todos lados como una sombra, de que se escapara del salón para esperarme en cada oportunidad que tuviese, decidí escucharlo y perdonarlo, sólo para que parara, y porque la verdad ya no estaba enojada con él

A causa de todo este problema, nunca fui en una cita con JiSoo, a cambio permanecimos como buenos amigos y el hecho de que haya ido a mi casa a pedir formalmente una cita quedó como una memoria de la cual reírse.


Cuando tenía 18 otro chico, KwangMin, cuando regresábamos del instituto, me pidió una cita y, como si Chansol fuese un magneto a esa proposición, salió de la nada y me llevó a casa sin soltar mi mano. KwangMin llamó cuando ya me encontraba en casa y, otra vez, Chansol me abstuvo de charlar con él, quitándome el teléfono de las manos y colgando el auricular sin ningún cuidado.


Esa vez estuve molesta con el un día completo.


A los 19 entré a la Universidad y traté de disfrutar la vida en el campus. No me gustan mucho los lugares concurridos ni las fiestas, aíi que me sentí en el cielo cuando conocí a MinSoo en la cafetería a la vuelta de la Universidad... Puedo jurar que esa fue la primera vez que me sentía tan atraída a un chico, y cuando me pidió comenzar a salir, oré a todos los dioses que Chansol no apareciera y me quitara la oportunidad. Afortunadamente no lo hizo, pero la felicidad no duró mucho.

Habían pasado ya dos semanas desde que MinSoo y yo habíamos comenzado a salir cuando Chansol nos vio salir de la mano de la universidad, y puedo jurar que lo que ví en sus ojos esa tarde, luego de que me negara a ir con él, fue pura traición e impotencia.

En esa ocasión, Chansol se negó a hablar conmigo por tres días... No sé muy bien lo que pasó en esos tres días, pero al finalizar ese plazo, MinSoo me dijo que lo nuestro no iba a funcionar y rompimos, así sin más, sin siquiera haber compartido un abrazo.

Por días estuve fuera de mí, sin poner atención realmente en nada y llorando de vez en vez sin siquiera pensarlo.

Como si no hubiese pasado nada, Chansol estuvo ahí para mi, dándome palabras de confort, abrazándome y secando mis lágrimas.

En ese instante, por primera vez, no pensé en Chansol como mi hermano si no como en un niño que se estaba transformando en un hombre.



Al año siguiente Chansol cumplió 15 años y por consiguiente yo 20, y por primera vez, vi a Chansol como un hombre. Era verano y, para romper con la monotonía de las vacaciones, fuimos a un parque acuático con mamá. En ese momento, cuando mamá comentó lo mucho que había crecido Chansol fue cuando me detuve a observarlo, dándome cuenta de que ya no era el niño con el que me bañé hasta que tuve 10 años, no era ese bebé que reaccionaba sólo conmigo, no era el niño que pedía por mi cuando tenía pesadillas... En algún momento y sin darme cuenta, Chansol se había convertido en un hombre, con su espalda ancha, miembros largos y torneados, torso esbelto y con unos a penas visibles músculos...Su rostro ya no era el mismo; la grasa infantil se había escondido quién sabe dónde y cuándo, y ahora su mandíbula era más angular, con su nariz fina y los labios de la consistencia perfecta, pómulos ligeramente definidos y una manzana de adán prominente... Lo mirase por donde lo mirase, el niño que solía conocer ya no era el hombre que estaba frente mío... Quizás fue ese pensamiento el que me hizo estar más alerta de todo lo que hacía Chansol...


Ese día no le quité los ojos de encima, y me averguenza confesar de que más de una vez me encontré pensando en cómo se sentiría trazar con mis dedos los músculos de su pecho, si sus labios eran tan suaves como parecían, o si los músculos se contorsionarían si los tocase por sorpresa.

A partir de ese día decidí que no era correcto que estuviese tanto tiempo con Chansol y, poniendo como escusa la universidad y las fechas de entrega y los exámenes, de a poco traté de alejarme de Chansol.


Pero no fue fructífero en lo absoluto.


Más de lo que me gusta admitir me desperté con Chansol durmiendo a mi lado, recostado sobre la colcha y apegado a mi en busca de un poco más del calor de las mantas... Cada vez que ponía los estudios como escusa, Chansol tomaría sus propios útiles escolares y se plantaría en mi pieza a estudiar, él sobre mi cama y yo en mi escritorio, tratando de obviar el hecho de que cada vez que había algo que no entendía, ponía sus cuadernos sobre los míos y me pedía que le explicase mientras apoyaba su mentón en mi cabeza en un semi abrazo por la espalda.


Traté de salir con otra gente, pero por algún u otro motivo no funcionaba.


Con el tiempo, Chansol se volvió aun más guapo, si eso era posible... En algún momento, más rápido de lo que cualquiera hubiese pensado, dominó lo incómodo de los aumentos de estatura y ganó una elegancia y confianza única al andar, atrayendo miradas con sólo el bamboleo de su cuerpo. Su cara se volvió más masculina, pronunciando todos sus rasgos en algo intrínsecamente atractivo de observar; su espalda y torso ganaron músculos en todos los lugares adecuados y sus miembros tenían esa dureza aparente que aseguraba que en esos lugares también habían músculos, pero aún así se movía con ligereza..

It's a heigh thing









-Do you think I'm too small?- she asked one day, out of the blue, with that serious expression in her face she used everytime she wanted an answer, no matter how silly her question was.

He sometimes would think about her heigh.


He loved the fact that she was small enough to embrace completely, so fragile with her small looking frame that he feared treating her rough, even when he actually knew how strong she was.
She leaved everything behind in order to find her own destiny, in orden to feel like her existence was everything the world needed, that she was everything she thought she would be some day.
At first she was a little bit lost. She didn't have the enough confidence to declare that she could do it. She would be shaken up a bit with every new challenge ahead, but she wouldn't give up. Determination was what took her there, and determination was what she took everything with, even those times she didn't knew what to do at all.
That's how he met her. Working hard in building her dreams, always with her head up, confronting everything with a clear mind- sometimes-, always trying her best.
Her determination made him like her and, with the time passing, it also made him love her.
At first it was kind of funny seeing how a girl that small, 5" 1', tried stubbornly to carry too much things from one place to another without asking for any help. Some how she managed to do it just right, but her face would show up how hard she was trying. He had fun for a while, but at some point it wasn't funny any more and instead he started to get worried about her, so he helped her.

As he watched her, he would realize that being small was something that bothered her, but she would never vocalize it. If there were a book she wanted to read on a bookshelve she couldn't reach, she would stubbornly keep trying to reach it with out saying a thing and if it didn't work out, she would give up on reading it or find another way to have it. Most of the times she would choose a smarter way to grab the book by finding a ladder or something to step on, but those time that that was impossible, it was kind of hurting seeing her dissapointed expression plastered on her face.
It make her look cuter. No matter what kind of style she tried on, she would always look way cuter than she was supposed to.

Even when she was upset or holding back her tears -because she hardly cried in front of anybody-, she would look cute.
He secretly loved how small she was, small enough to, even when she wore high heels, don't be taller than his shoulder.

He loved that when she hugged him, her head would comfortably lay on his chest, but what he loved the most, was how she had to look up to him everytime he refused to make himself smaller by kneeling a bit, those eyes that looked at him with a lot of undescribed feelings in it.
He loved how she would try to kiss him and fail because she couldn't reach his face, so instead she would kiss his chest, were the heart was. It gave him a tingling feeling that nothing but her own lips could erase.
He loved that, depite him being a lot taller and bigger than her, she would make him feel small when cuddling in bed cause of the warmth that she irradiated besides him.






He looked at her for a while, without saying anything at all.
-I think you are perfect-he said, just because he really thought so.

Not on purpouse

A little something I write some time ago.
I did this with Kris on my mind, so... yeah C:















-I think I like you- He was staring at me, blankly, with his usual cold glare fixed on my face.

I was far from feeling calm, and at this point his usual silence and relaxing pose were doing nothing but breaking my nerves.

-Is not like I want an answer…- I said trying to act as cool as I could- I just wanted you to know- He blinked twice and looked as he wanted to say something.- Ah! I hope things stay as usual between us. I don’t want you to feel troubled about this… Ok, bye.- I said while turning my back to him.

I can’t believe I’ve just said what I said. Something must be wrong with me! I just butlered out in the spare of the moment…!

-You really don’t want me to say anything about this?- He looked a little pissed off.- I mwan, you just confessed to me…

Please, don’t remind me that

-I’m really not waiting for an answer… You’re so ridiculously out of my league that is pathetic, so I just wanted you to know…- ok, to be honest, I just hurt myself with my own words, but really! I just that what I just said is the absolute true- That’s all.

He gave me the ‘you-have-to-be-fucking-kidding-me’ look and grabbed my hand.

I got really surprised and even more nervous than I already was.

-I’m not “ridiculously out of your league”- he said copying my annoying little voice- I’m just a boy!

-Oh God! You’re so wrong in that… Like SO WRONG!, In capital letters!- I said frustrated

He rolled his eyes

-I think you aren’t aware of this, but most of the girls think you are a god… Like a sex god or something…- I confessed- I honestly don’t know why they relate you to that kind of thing, but with your model-like figure, your cool glance and all I started to understand… Not all, but quite some…- he looked shocked now.

-Don’t give me that look! I’m only replying what I’ve heard- I defended myself noticeably embarrassed.

-God?, sex God? Are you fucking kidding me?- he asked startled.

-I’m just replying what I’ve heard!!- I almost screamed with my cheeks completely red.

He got shut for a while

-Leaving that thing aside…- He changed the topic- why do you think that? And please don’t tell me something as stupid as ‘sex god’ again

-Well… If you want to know…- which obviously wantedGod, I don’t want to do this… - do I really have to tell you?- he nodded; I sighed- you are really handsome…; and warm and kind despite your first impression… You’re also very loyal and friendly…, approachable. You’re smart and protective of others. Have this odd sense of humor that makes you hilarious.

You are lazy, but everything you do, you do it right… Very capable… I mean… You are some kind of Prince Charming walking around, and I’m just… me. You can’t compare because obviously I have no place to stand beside you…

-You are insane- he told me

-But you wante- I couldn’t finish my phrase because suddenly his lips were pressed against mine

-You are out of your mind…-I whispered once the kiss was over.

-Yes- he agreed- and I’m head over heels for you- he said brushing my lips with every word and kissing me again, pushing me closer to him

Tonari no Taem (Uri iut Taem)

Mi vecino era alguien extraño.

Cada vez que lo veía, tenía unos auriculares gigantes en los oídos  y bailaba lo que fuera que estaba escuchando.

Al parecer, era lo único que hacía…. Desde que me había mudado a ese edificio, hace ya una semana, siempre lo veía de esa única forma.

Ese día no era diferente, lo único fuera de lo normal era su uniforme. Al parecer, asistiría a la misma institución que él. Sólo ruego que en el colegio no actúe de la misma forma.

Pero lo que ví fue un completo fraude. Debo admitir que me dio tanta vergüenza el verlo que mi rostro se sonrojó a más no poder.

Era como si fuese alguien totalmente distinto, sonriendo, corriendo de un lado hacia otro, jugando, haciendo de todo como alguien totalmente mimado.

No habían pasado ni 5 minutos desde que lo había visto de esa forma, y ya me desagradaba.

No era que fuera algo personal, pero todos estaban siendo vilmente engañados por él, comportándose de esa forma tierna y agradable, siendo que eso es lo menos que es… Un vez alguien del edificio chocó accidentalmente con él, y se disculpó largamente, pero él lo único que hacía era mirarlo con una cara de asco y desagrado, y luego lo dejó hablando sólo…! Hay un límite para todo, y creo que, a pesar de no conocerlo, ya sobrepasé mi límite para con el…

Lo único que deseo es que no esté en la misma clase que yo…

La campana indicando el inicio de las clases sonó, y, como era alumna trasladada, tenía que esperar fuera… No sé cuántas veces ya he tenido que pasar por esta situación, pero con el trabajo de mamá es algo que nunca va a parar, de lo contrario tendría que vivir sola, y es algo que, creo, no puedo afrontar.

-Alumna- llamó mi atención el profesor- pase por favor- pidió y lo seguí adentro.

-Como ven, tenemos una nueva alumna este semestre, sean buenos con ella, y por favor enséñenle si hay algo que no sepa. Y no se preocupen por el hecho de que es extranjera. Ha estado viviendo en Corea por dos años, así que entiende perfectamente el idioma.- El salón completo estaba en silencio

-Ahora por favor, preséntate- dijo

-Soy Lenna y espero que nos llevemos bien- dije sonriendo, para luego hacer una pequeña venia.

-Entonces, tu asiento…-miró el aula- elige alguno de los asientos vacíos en la parte de atrás. –Ordenó- Saquen sus materiales- indicó al resto del alumnado- vamos a empezar.

E hice lo que me dijo… Aunque no había mucho que elegir. Un asiento junto a la ventana, y el del lado. Siempre me ha gustado la luz, así que me apropié del primero.

De pronto la puerta del salón fue abierta de golpe, y un chico realizó una reverencia de 90 grados hacia el profesor.

-Lamento llegar tarde!- dijo desde su posición- pero las noonas de  tercero no me soltaban- se excusó riendo.

-Lee Taemin…- suspiró el profesor viéndolo- Espero que no se repita- comentó

-Sí!- asintió efusivo y se enderezó, mostrándome algo desagradable… Era mi vecino.

-Pasa rápido a sentarte- le indicó- y sé bueno con tu compañera de asiento- Mi vecino por su parte iba caminando con una sonrisa hasta mi posición.

-Hola- saludó formal mientras sonreía pleno.

-Hola- sonreí no muy deseosa de ello y seguí con lo mío.

No puedo creer mi mala suerte…. ¿Qué de malo he hecho para merecer esto?

Esperaba poder ser amiga de quien se sentase a mi lado, pero definitivamente no seré amiga de él… Quizás podría hablar con los chicos que se sientan delante de nosotros…

-Entonces, ¿cuál es tu nombre?- preguntó con una sonrisa que, esperaba ser agradable. No, no caeré en tu juego.

-Lenna- respondí seca

-Soy Taemin, encantado de conocerte- dijo ofreciéndome una de sus manos para saludarme.

Miré su mano con algo de desdén y luego a él, que esperaba con una sonrisa.

-Si…,- asentí- encantada.- respondí dando una pequeña venia con mi cabeza, volviendo a sacar los materiales para la clase, ignorándolo lo más posible.

Fueron los tres periodos de clase más aburridos que he experimentado hasta ahora en toda mi vida… No es que fuera excelente en mis estudios, pero en mi escuela anterior ya habíamos visto esto hace milenios, así que fue la clase de matemáticas más fácil de mi entera existencia. Resoplaba de frustración de vez en cuando por no haber traído ese libro tan interesante que reposaba en mi mesa de noche… Podría haberlo terminado de una vez si tan sólo lo hubiese puesto en mi bolsa!

-Ahh…, Tan frustrante…-dejé salir de pronto

-Eh? Qué es frustrante?- preguntó él mirándome sorprendido

-Ah?

-Pensé que entendías todo, ya que no estás tomando apunte de todo lo que el profesor dice…-comentó- HyeMi, puedes explicarle a Lenna?- le preguntó a la chica delante de él.

-Eh? Qué parte?- dijo dándose vuelta a verme

-Ah, no- dije acomplejada- no te preocupes-le pedí- no es que no entienda, es otra cosa…-completé

-Segura?- preguntó ella

-Si- Sonreí agradecida- de verdad muchas gracias.

Ella sonrió de vuelta y encaró el pizarrón otra vez, tomando nota de los ejercicios que el profesor había escrito recién.

-Segura?- repitió Taemin

-Si- aseguré. Dios, no puedo creer que este chico sea tan distinto frente a otras personas. De verdad no me agrada.

Un periodo más pasó y por fin empezó uno de los descansos de veinte minutos. Es cierto que he pasado dos años aquí, pero aún no me había tocado  acostumbrarme a este infernal sistema de clases.

Nada más la campana sonó, Taemin salió corriendo del salón quizás a donde, con esa “sonrisa de niño que no hace nada malo”… Me pregunto cuánta gente ha caído bajo su trampa

-Hola!- me saludó alguien, sacándome de mis pensamientos.- Soy SooHwan, encantada de conocerte!-  saludó moviendo una de sus manos.

-Encantada- repetí sonriendo también

-Vas a salir al descanso?- preguntó

-Si, por favor- dije de manera trágica y poniéndome de pie.

Ella rió divertida

-No te acostumbras a la duración de los períodos?- preguntó en seguida, mientras caminábamos por los pasillos

-No…-negué- No logro entender porqué nos ponen bajo tal sufrimiento- expliqué- Se que hay que estudiar, y que si uno está en casa eso es lo menos que hace, lo digo por experiencia propia…,-agregué- Pero esto es tortura, tortura!- traté de poner énfasis en mis palabras subiendo la voz un poco y gesticulando más.

Soltó una gran carcajada- Me haces tanto reír…- comentó sosteniendo su estómago- Los extranjeros de seguro son más divertidos

-Mm… No lo sé… Ustedes para mí también son extranjeros, así que son igual de graciosos que yo- dije

-Mm… si, tiene sentido- reconoció- quieres sentarte en esa banca de por allá?- La indicó, dado que ya nos encontrábamos en el patio del establecimiento

-Ok- asentí

Nos dirigíamos ahí cuando Taemin pasó corriendo por el lado de nosotros, empujando ligeramente el hombro de SooHwan

-Oops, lo siento!- se disculpó fingiendo ingenuidad- Lenna! Aquí estás, iba a ir a buscarte- dijo sonriendo- Tengo unos amigos que les gustaría conocerte- explicó- vamos?

-Ah, lo siento, ya le prometí a SooHwan que hablaría con ella- dije fingiendo pesar- Podría ser en el siguiente descanso?- pregunté. Si, aunque no me gustase él ni su comportamiento, tampoco me gustaba defraudar a la gente.

-Ok!- asintió con una enorme sonrisa en su rostro.- Nos vemos después- dijo despidiéndose de nosotras, comenzando a correr nuevamente.

SooHwan me miraba confundida.

-Ok, sentémonos y déjame explicarte- le dije tomando su brazo y llevándola a la banca.

-Por qué le dijiste eso?- preguntó- Podría ser que no te agrada?- insistió

-Exacto- le dije- pero tengo mis razones!- insistí- Mira, a decir verdad, vivimos en el mismo complejo de departamentos y, aunque llevo ahí casi una semana, puedo decir con toda seguridad que él es una completa farsa!- expliqué- Completa!- insistí.

Ella escuchaba pendiente de mis palabras y mis acciones

-Aquí actúa todo tierno y amigable, cierto? Sonriéndole a todos con su cara de “seamos todos amigos” y esas cosas, cierto? Pero la verdad es todo lo contrario…-le dije- Es como… Tan creído, y frío con las personas… Hubo una vez que un vecino chocó accidentalmente con él y, a pesar de que estuvo disculpándose largo rato, Taemin lo miraba con cara de asco y terminó dejándolo hablando sólo… O sea, cómo puedes hacer algo así con alguien que se está disculpando?-le pregunté.

Ella asintió en silencio, como tratando de comprender mis palabras

-Sé que es difícil de creer, dado que lo conoces de hace más que yo, pero no estoy tan desesperada o tan loca como para empezar a crear rumores desde el primer día que estoy en este colegio- Aseguré- Aún no alcanzo ese punto- insistí.

-Ok- dijo de pronto- digamos que te creo, pero… ¿Por qué crees que actúe tan diferente aquí?

-No lo sé…- respondí- Para ser más popular… Porque le gusta alguien… Porque tiene un plan malévolo… No lo sé- repetí- podría ser por tantas cosas y por tan pocas a la vez…!- exclamé

-Bueno, y es tu compañero de asiento…- comentó ella.

Asentí apesadumbrada.

-Y le prometiste que el próximo descanso irías con él…- agregó

Volví a asentir, sintiéndome el doble de decaída.

-Aún no sé qué hice para merecer esto…- reí con pesar

SooHwan rió y palmeó mi espalda en señal de apoyo.

-Gracias…- le sonreí- es tan lindo que alguien te entienda…!- exclamé exagerando otra vez la situación.

Ella volvió a reír.

El descanso pasó en un abrir y cerrar de ojos, y tuvimos que volver al salón otra vez, a exponernos otra vez a un ridículamente largo período de clases, ahora de literatura asiática.

Fue mejor que el período anterior, quizás porque nunca me canso de escuchar sobre la historia que esconde cada novela escrita por los distintos autores, o los antecedentes históricos, o los complicados sentimientos impresos en cada palabra… Si, definitivamente fue mejor que el período anterior.

Pero significaba que ahora había otro descanso, lo que también significaba que tendría que ir con Taemin a ver a sus amigos… Me pregunto qué clase de amigos tendrá… Alguno de ellos conocerá la verdadera personalidad de éste ser a mi lado?

-Lenna, vamos?- preguntó poniéndose de pie- Mis amigos dijeron que estarían esperando con ansias conocerte…- agregó con una sonrisa.

Asentí poniendo la mejor cara que podría poner, a pesar de mi desagrado.

Lo seguí… No sabía dónde me estaba llevando, después de todo, era el primer día que estaba en los alrededores de las aulas. Extrañamente, no se veía a nadie cerca. De pronto detuvo su paso.

Estuve a punto de chocar con él, y si no fuera porque tengo bastante paciencia, le habría gritado que tuviese cuidado, o que por lo menos me avisara cuando hiciera eso.

 Se dio vuelta y volvió a ser Taemin…, aquel Taemin…, mi vecino Taemin.

-Vives en el mismo edificio que yo, no es cierto?- avanzó hacia mí con una expresión bastante aterradora en el rostro. Mi acto reflejo fue retroceder.-Sé que has visto cosas de mi… Porque yo también he visto cosas de ti…- dijo amenazante.

Sinceramente, por mucho que supiera autodefensa, estaba muerta de miedo. Casi al punto de estar paralizada.

-Si alguna vez llego a oír algo de mí, que no sea lo simpático o amigable que soy… Y resulta que tú has dicho algo…- Dijo avanzando otro paso hacia mi- Créeme… No sería lindo… No para ti.- Ok, eso fue claramente una amenaza… Una bastante efectiva…

Aún no puedo creer que este… Ser aquí presente, sea tan buen actor… Y es tan atractiva su cara, para hacerlo peor… Me estoy seriamente preguntando si es la encarnación de un demonio o algo… Siempre dicen que son hermosos… 

She

Todo lo que puedo ver a mi alrededor no son más que las inmaculadas paredes blancas de esta habitación de hospital...
Su color es tan puro, tan bello... Así como lo que he vivido en estas últimas dos semanas...
Felizmente puedo decir que concreté aquel amor que desde siempre había considerado como platónico, él me hizo felíz como nunca lo hubiese imaginado; todos los momentos que compartimos están grabados a fuego en mi memoria, como algo que ni lo más sagrado puede negar, algo que nunca se olvidará...Sería como pedirle a un niño que olvide a su madre, decirle a un sacerdote que olvide la existencia de su Dios,... simplemente es algo que no se puede hacer, además, me odiaría a mi misma, donde quiera que esté, por permitirme olvidar todos los momentos que me llevaron a las lágrimas, secretamente, de la felicidad...
En estas últimas dos semanas también descubrí cuan alegre me hace estar en compañía de mi mejor amiga, de cuanto disfruto de sus mimos, de sus cuidados, de sus alegrías, de su sonrisa, de todo de ella... Pero... ya no lo tendré más...
El tiempo que se me dió para terminar de ser feliz ya ha casi concluído, solo falta esperar a que mi corazón se digne a dar el último latido para poder así dejar esta vida terrenal a la que tanto me aferro...
Soy optimista a lo que sucederá...
Gracias a la tecnología que la medicina a alcanzado en este país, no siento absolutamente nada de dolor... dificilmente puedo creer que alguna vez lo tuve...
Por lo que he escuchado en mi semi conciencia, estoy en una especie de coma inducido para que así no sufra en mis últimas horas de vida...
También sé, y me parte el alma saberlo, cuanto están sufriendo las personas que me rodean, aquellas con las que decidí pasar los últimos momentos de mi vida.
En la lejanía he escuchado el desgarrador llanto de Lenna, clamando porque no la deje sola, diciendome que tengo que vivir, ganarle a la enfermedad que me tiene en este estado casi vegetal, para así, poder compartir su felicidad conmigo...He escuchado a su novio Jaejoong calmarla sin conseguir nada... Ella solo apacigua su llanto gracias a que el la sujeta firmemente, para que así no caiga en la desesperación...
He oído a mi novio llorando, gritando por que despierte, porque pase mi vida a su lado... Me ha contado los planes de vida que había creado junto a mi... Me dijo, "sabes, cuando te conocí, de inmediato, inconcientemente, comencé a planificar el resto de mis días junto a ti... Se supone que nos casaríamos en una ceremonia muy grande, en la que invitaríamos a todos nuestros amigos, y tendríamos tres hijos... Dos niños y una niña.. Ellos la protegerían... Se supone que luego seguiríamos, por muchos años, tan enamorados como ahora... Y, que cuando fueramos nada más que unos ancianos, nuestros hijos crecidos nos vendrían a ver junto a nuestros nietos... Así sería para todas las celebraciones familiares, y todas las semanas también seríamos visitados por alguno de nuestros hijos...Después disfrutaríamos de nuestra vejes, y luego de una larga vida de muchas alegrías, moriríamos juntos..., Amor... no se supone que esto tenga que pasar...Por favor no me dejes... No ahora, que más te necesito..."
Si hubiese podido llorar cuando me decía eso, lo habría hecho, y si pudiese hablar le diría cuanto lo amo, y cuanto deseo también que todos sus sueños se volviesen realidad a mi lado... Pero no puedo!
Por esta maldita enfermedad que está acabando conmigo lentamente no soy siquiera capaz de abrir uno de mis ojos, no soy capaz de mover mi boca y decirles a todos cuanto los quiero, No soy capaz de hacer nada más que yacer tendida en esta cama, siendo una muerta viva hasta que mi último aliento me deje...

De pronto, la máquina que indica los latidos del corazón comienza a bajar la regularidad de ellos, pero nadie se da cuenta... Es de noche y las enfermeras están copadas de trabajo, mientras quienes se preocupan por ella lloran a las afueras de la sala, a pesar de estar durmiendo...
-Frann... susurra Lenna, su mejor amiga, y como si ella fuese la que detuviese el sufrimiento, el corazón de ella da el fatídico último latir, dandole por fin tiempo para descansar del pesar que la enfermedad le acarreaba...
Los médicos pasan apresurados por el lado de los visitantes, y entran sin nungún cuidado a la habitación despertando a todos a su paso, exepto a ella..
La máquina suena incesantemente, y los doctores dan inicio a la reanimación, sin resultado alguno...
Lenna llora desesperadamente y cae al suelo, su novio la abraza protectoramente, tratando de darle el calor que tanto necesita, de suplir el vacío que ahora se ha instalado en su corazón, pero no lo logrará... Nadie podría llenar en mil vidas su lugar.
El chico en cambio grita incesantemente su nombre, trantando de entrar a la habitación, como queriendo impedir que el alma de aquella que ama abandone su cuerpo, pero dos de sus mejores amigos lo detienen por su propio bien, y ya habiendo perdido todas las fuerzas, cae entre los brazos de ellos y llora, llora, sin descanso... solo... Llora...

Sentimiento oculto

Un sentimiento oculto, de esos que no puedes revelar por temer perder su sonrisa, esa sonrisa radiante y perfecta que te muestra, pero que, a pesar de todo, nunca será solo tuya.
Un sentimiento oculto que te hace querer olvidarte del resto del mundo, y que la eternidad de sus palabras te envuelva y no te deje salir de su mágico hechizo.
Un sentimiento oculto que te hace querer manejar, de alguna u otra forma, los sentimientos de las personas, y que el solo tenga ojos para ti, y que todo lo de el te pertenezca...
Un sentimiento que tiene que ser ocultado porque, de lo contrario, todo se perdería... Aquellas noches de pláticas interminables, aquellos días en los que la risa era el único protagonista, y esos otros en los que jugamos como dos ni los pequeños sin motivo, compartiendo sonrisas cómplices... No puede ser revelado por el miedo a perderle, a tener que olvidar a la fuerza su existencia y todos los momentos felices a su lado...
Simplemente no puedo hacerlo, no puedo decir aquellas dos fatídicas palabras que se incrustaron en mi cabeza y permanecen en ella incluso cunado rebosas en la torpeza, pero también y al mismo tiempo en la ternura...
No puedo decirte lo que siento, no puedo decirte que te amo.